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La Vuelta de la Alegría

Futbol

Nozomi Kimura – defensor central de Santiago Morning- sabe que es la última, que no queda nada. Por eso corre al vacío con fe, consciente de que, cada tanto, la suerte le regala un guiño a David y deja con las ganas al Goliat de turno. En la carrera, levanta la vista y ve que esa pelota le va a quedar para la derecha. Y le pega.

Cuando abra los ojos, Nozomi verá su tiro irse por sobre el arco. Pelota fuera y partido terminado. Ganó la UC por 3 a 0 a Santiago Morning, puso las cosas en el lugar de la lógica y dejó a los de Clavito Godoy con la triste satisfacción de haber estado cerca de hacer historia. Kimura se retira cabizbajo, quizás digiriendo el mal rato a la luz de filosofía oriental de sus antepasados.

Al menos en San Carlos de Apoquindo los camarines son cómodos, el agua es caliente y las cosas se ven como se imagina que son en Europa cuando sueña consigo mismo jugando en Milán, Madrid o Londres: nuevas, relucientes, perfectas. Ya habrá tiempo para recordar que el martes debe volver a presentarse a entrenar a La Pintana para preparar el Torneo de Primera B que pronto comenzará y que lo llevará a jugar a estadios vacíos y derruidos.

Miguel Nasur también se lamenta. Eliminar a Católica de la Copa Chile no estaba en los planes del Presidente de Santiago Morning (que, como se sabe, es un tipo pragmático y aterrizado), pero hubiera amado un poco de gloria y prensa. Por lo demás, no sería la primera vez que le toca en suerte derribar a los poderosos; no es raro que los mismos dirigentes que antes lo miraban para abajo recurran a él por favores o, derechamente, en busca de recursos frescos que les permitan seguir navegando en las turbias aguas del fútbol nacional. No por nada, a través de su empresa Finansur, llegó a ser acreedor de casi todos los clubes del fútbol chileno.

Así es que, ya decíamos, la eliminación del Chaguito le dolió a Nasur, pero no altera un ápice su camino. Lo suyo va por otro lado, menos inmediato, si se quiere, pero que promete ser muchísimo más lucrativo: el multimillonario botín que resulte de la inminente venta del Canal del Fútbol se repartirá entre los accionistas de este último, entre los que destacan los clubes de Primera y Primera B. Y, por aritmética simple, el que controle más clubes se queda con el pedazo más grande de la torta. Es cierto que Nasur no ha sido el único visionario emprendedor que, consciente de la oportunidad que se presentaba, salió a comprar clubes por tres pesos, a la espera de la gran pasada. Tan cierto como que nadie en el fútbol chileno es propietario de tantos clubes como Nasur, mediante una compleja malla de palos blancos y aprovechamiento de vacíos legales en la regla que prohíbe controlar más de un club a la vez.

Terminado el partido, lejos de los cálculos dirigenciales y de las declaraciones obvias de los jugadores, caminábamos entumidos los que, se supone, hacemos posible este negocio: los hinchas. Volvíamos a nuestras casas a un horario que ya hacia imposible el almuerzo dominical en familia, pero satisfechos.

Porque, más allá de dirigencias que, por lo general, son incompetentes – si hay suerte – o turbias – si no la hay –, más allá de la necesidad de vender los pocos cracks que tenemos antes de que lleguen a tener treinta partidos en primera, así y todo, este es el único fútbol que sentimos propio. Después de tener que soportar la insufrible parafernalia de la Copa América Centenario, ha vuelto lo nuestro, el espectáculo (bueno o malo) que verdaderamente nos conmueve; el fútbol local. Ha vuelto la alegría, ya era hora.

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Acerca Sergio Montes

Sergio Montes
Abogado, pero eso es irrelevante en estas columnas. Lo que en verdad importa es que, de tanto leer, creyó que podía escribir. Y como de lo poco que sabe es de fútbol, se largó a escribir historias y crónicas en la que los protagonistas son personajes olvidados, aquellos que están lejos de las luces y las primeras planas. Actualmente escribe y es editor de la Revista de Cabeza y espera pacientemente que vuelva el programa Todo es Cancha, de la Radio Frecuencia Cruzada, en el que es conductor.