Inicio / D-Chile / Nos Falta Mucho por Aprender

Nos Falta Mucho por Aprender

Ha dado mucho que hablar este último tiempo sobre las distintas postulaciones y selecciones que están haciendo algunos colegios para poder aceptar o rechazar a los futuros alumnos que están en proceso de admisión en un establecimiento educacional. Aunque desde este año se haya incrementado la Ley de Inclusión en la educación, donde su principal objetivo es lograr la igualdad de oportunidades en la educación de Chile, se han puesto nuevas y específicas peticiones en algunos colegios privados para poder ingresar a su institución.

El pasado 31 de agosto El Mostrador publicó algunas de esas exóticas preguntas, entre las que se encuentran: “En el Colegio Madrigal de La Reina se pide el peso y la talla del niño al nacer, el tiempo de lactancia natural, edad en que empezó a caminar y a hablar, su nivel de lenguaje y pronunciación, si controla esfínter, sus hábitos de sueño y alimentación, si es capaz de vestirse sin ayuda y si la vida en el hogar es armónica, suele haber discusiones o es bastante inestable“. Otro de los colegios de excelencia en Santiago es el Colegio Cumbres de Las Condes, “donde se exige a los padres completar un formulario detallando su profesión, dónde trabajan y cargos que ocupan, además de si el menor nació luego de un embarazo normal, si fue prematuro o la madre tuvo cesárea.”

Me parece que esas preguntas no dicen nada sobre el niño/a y tampoco es un aporte para progresar en algo en la educación chilena, siendo que un niño de 5 años no tiene la culpa si aprendió a hablar al año o a los dos, si sus padres no se llevan muy bien o si nació de un parto normal o no. Aunque sí estoy de acuerdo que se pida más calidad en el alumno, pero se tiene que ir incrementando de a poco y a lo largo del proceso educativo, puesto que un niño de pre kínder o kínder no tiene la capacidad de entender lo que está pasando y tienen que pasar por un momento de alto estrés al pasar por variadas pruebas que tienen que realizar de las asignaturas importantes. Además se agrega otro factor que son los papás, porque ellos también indiscretamente imponen presión a su hijo y aceptan esas preguntas para que su primogénito quede en un colegio bueno, que sea “elite”, donde sus amigos también vivan en el mismo o en un barrio cercano y que ojalá no salgan de la burbuja en la que están acostumbrados a vivir.

Esas peticiones o reglas para el proceso de admisión son un poco distintas a lo que se estaba acostumbrado. En relación a esto, en esta época de elecciones municipales pasa un fenómeno que lo describe muy bien Rodrigo Guendelman, periodista de la UDP, en su blog: analiza los datos que dan los concejales y alcaldes que están postulando para las municipales de este próximo noviembre y qué es lo que destacan en sus campañas.  Estas no son las cosas que esperan cambiar de la comuna, sino una de las cosas más importantes que quieren informar sobre ellos, es en qué colegio y universidad estudiaron, puesto que eso da un “status” mayor y a lo mejor expresa qué tipo de persona es. Esto es totalmente ridículo y lo tenemos que cambiar porque el colegio no dice nada si uno no desarrolla valores y modales desde la casa, que es el primer centro de educación de un ser humano.

Es por eso que nosotros, los de esta generación, tenemos que hacer cambios y romper estos estigmas que se tienen en la sociedad chilena, porque una persona más humilde es y puede ser mejor en valores y modales aunque haya estudiado en un colegio municipal. Tenemos que aprender a salir de esa burbuja y dejar de ser tan superficiales, porque hay cosas más importantes en qué fijarse para cambiar y así tener mejor calidad en la educación.

 

¿Quieres comentar?
Mejor Opina. De Verdad.
 

Acerca Sofía Álvarez

Sofía Álvarez

20 años, Estudiante de segundo año de Periodismo en la Universidad Adolfo Ibáñez.